Su nombre decora el Paseo de la Fama de Hollywood y la estatuilla, el trofeo por su actuación, la estantería de su casa. Su aporte a la discusión sobre el cambio climático lo han hecho acreedor de dos premios más: el Nobel de la Paz y el Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional. Icono mundial, tras su aparición en la gran pantalla. Ahora sus conferencias tienen un valor agregado y por cada aparición, su cuenta bancaria sube a 175.000 dólares. Albert para sus amigos y Al Gore para el resto del mundo.
Después de años de debate y discusión en los ámbitos científico, económico, político, se concluye que el calentamiento global es real y está causado por el hombre. El principio de cautela, también conocido como principio de precaución, rige hoy el camino a seguir en cuestiones medioambientales y pone de manifiesto que es necesario actuar antes de que existan pruebas fehacientes del daño, especialmente si son problemas a largo plazo e irreversibles. Hasta aquí parece haber un consenso; no obstante, todo lo relacionado con el impacto ambiental humano suele ser polémico, las opiniones frecuentemente están divididas, al igual que las soluciones. Leer más sobre Varias verdades incómodas

Ya no necesitamos principio de precaución para actuar. Las consecuencas ya están aquí. Y no hace falta que lo diga la ONU ni nadie parecido. Todos podemos percibir los cambios. Los cambios son pequeños, pero cada años se perciben, aunque sean distintos. Este año ha sido un mes en el que prácticamente no ha habido un día que no haya llovido. Vivo en Zaragoza y puedo asegurar de todas todas que jamás había visto llover tanto en esta ciudad al menos en los últimos ocho años. Ha llovido más que el resto del año junto en otros períodos. Que decir de los veranos, cada vez más calurosos, y de los inviernos, cada vez más fríos y crudos. Y que decir de las tormentas tropicales, o atlánticas, o del Índico, o del Pacífico. El niño está generando sequía en España, ¿lo sabías? El permafrost se está deshaciendo y ya se teme por especies de Siberia. Los cambios no son de repente y enormes, sino en muchas ocasiones superfluos, aparentemente nimios, como los glaciares. Los escépticos hablan de que el tema de los glaciares no es un indicador del cambio climático. Quien dice glaciares dice el Ártico o el Antártico. El continente frío contiene el 75% de agua dulce del planeta. ¿Te imaginas lo que supondría su descongelación, siquiera parcial? La muerte de miles de especies marinas que dependen de un PH y una salinidad del agua para existir. Y que decir de los corales. Ahí mejor ni entrar.
Da igual que los cambios estén ahí si no se hace nada. Y no se está haciendo nada. Ni los progresistas ni los conservadores. Su pellejo es mucho más importante. Ya veremos lo que dicen nuestros nietos al respecto.